Durante la etapa de
lactancia, especialmente cuando es exclusiva, la díada madre-hijo entrelaza su
salud presente y futura. La leche materna es el alimento perfecto para el
recién nacido, contiene todos los nutrientes para el correcto desarrollo del
bebé. Contiene hormonas, factores de crecimiento y anticuerpos que protegen al
recién nacido de infecciones. La lactancia materna supone un aumento del gasto energético
para la madre y la ayuda a recuperar su peso anterior. La alimentación de la
madre durante la lactancia materna debe ser suficiente para asegurar una
correcta producción de leche de calidad. Para ello, se deben aumentar aún más
las calorías de la dieta de forma equilibrada. El peso ira bajando
paulatinamente (1). Por lo tanto la
leche materna debe garantizar la adecuada nutrición del lactante como
continuación de la nutrición intrauterina, y tanto el estado nutritivo materno
como su alimentación pueden influir en la composición de la leche y, por lo
tanto, en el aporte de nutrientes al lactante.(2)
Las necesidades
nutricionales de la mujer aumentan durante el embarazo y la lactancia. El
cuerpo de la madre siempre prioriza las necesidades del bebé y, por ello, la
mayoría de los nutrientes, como el hierro, el cinc, el folato, el calcio y el
cobre se siguen excretando en la leche en un nivel adecuado y existe un grupo de nutrientes en la
leche humana cuyas concentraciones pueden mantenerse en niveles satisfactorios
a expensas de las reservas maternas; entre ellos se encuentran particularmente
el calcio, hierro y folato, con el consecuente efecto deletéreo sobre la
salud y el bienestar de la madre, Con respecto al zinc, un estudio reciente en
lactantes decientes muestra correlación positiva entre la concentración
plasmática materna, concentración en leche y concentración plasmática del
lactante(1)
Fuente: Anales de pediatria (Barcelona, Spain : 2016)
RECOMENDACIONES
- El consumo calórico materno recomendado durante la
lactancia es de 2.300-2.500 kcal al día para alimentar un hijo y de 2.600-3.000
kcal para la lactancia de gemelos.(3)
- Los requisitos adicionales durante la lactancia pueden
ser satisfechos por los alimentos ricos en proteínas (por ejemplo, un huevo o
25 g de queso o 175 g de leche).
La lactosa es el hidrato de carbono predominante en la
leche materna y es esencial para la nutrición del cerebro del niño. Aunque la
concentración de lactosa es menos variable que la de otros nutrientes, la
producción total se reduce en las madres con desnutrición grave.
Los lípidos de la leche proporcionan la fracción más
importante de calorías en la leche materna; sin embargo, son los componentes
más variables en su contenido y calidad.
La distribución del espectro de los ácidos grasos en
la leche materna también es sensible a la dieta de la madre.
El paso de la vitamina D materna a la leche es pobre,
por lo que se recomienda suplementar a todos los lactantes menores de un año alimentados
al pecho con 400 UI/día de vitamina D.
La concentración de vitamina E en la leche materna es
sensible a la ingesta materna, por lo que se debe revisar la alimentación
materna y dar suplementos si no es adecuada.
La concentración de las vitaminas hidrosolubles en la
leche depende mucho de su nivel en la madre, por lo que una deficiencia materna
puede condicionar una deficiencia en el lactante.(2)
Tomar cinco raciones al día de fruta y verduras es muy importante, y no solo en el
periodo de lactancia. En el caso de amamantar, se hace muy necesario aumentar
el consumo de ciertas vitaminas como la C, A, D, E, B1 y B2, así como el ácido
fólico, presentes en las frutas y las verduras.
Aumenta el consumo de hierro. A pesar de que la falta de menstruación durante el embarazo te puede ayudar a mantener las reservas de hierro en este momento, es importante tener un extra en el periodo de lactancia. Incluye en tu dieta alimentos ricos en hierro, como las espinacas, las acelgas, las almejas o las anchoas, para mantener el hierro a raya.
En general, deberás llevar una dieta muy rica y variada durante la
lactancia. Olvídate de la comida rápida o de los productos ricos en grasas poco
saludables.
Fuente: Anales de pediatria (Barcelona, Spain: 2016)
RECOMENDACIONES PARA LA MADRE
- Durante la lactancia las necesidades tanto energéticas como de nutrientes (proteínas, calcio, fósforo y hierro) están aumentadas. Se deberá aumentar la ingesta de carne, huevos, pescados, lácteos y de moluscos bivalvos (mejillones, berberechos, almejas) pues aportan una cantidad importante de hierro.
- Tomar el sol directamente (sin excederse y con crema protección), sus rayos son una excelente fuente de vitamina
- Tomar 3 l/día aproximadamente de agua, además de otros líquidos con valor nutritivo como zumos naturales, caldos, yogures líquidos, etc. para garantizar la producción de leche.
- Tener en cuenta que algunas sustancias y medicamentos pasan a través de la leche al recién nacido y pueden resultarle tóxicas. En este sentido se deberá consultar al médico.
- Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
- Descansar todo lo posible y pedir ayuda para los trabajos de casa disminuye el estrés y facilita mantener la producción de leche.(4)
P PROPIEDADES Y VALOR DE LA LECHE MATERNA
Inmediatamente después de dar a luz al bebé, la madre produce calostro por ambos pechos. En pocos días, la leche «llega» y aumenta en cantidad para suplir las necesidades del niño. La producción de leche de una madre está influenciada sobre todo por las exigencias de su bebé, cuya succión estimula la secreción de la leche. Mientras más succiona el bebé, mayor cantidad de leche producirá la madre. La cantidad con frecuencia aumenta de alrededor de 100 a 200 ml al tercer día del nacimiento a 400-500 ml en el momento en que el bebé tiene diez días de edad. (3)
- Enzimas de carácter digestivo: colaboran en la
digestión de los nutrientes.
Factores bifidógenos: favorecen la microbiota
(microorganismos presentes en el intestino) del lactante e impiden el
desarrollo de patógenos (microorganismos que provocan enfermedades).
Microbiota comensal: la leche materna contiene
microorganismos beneficiosos que van a colonizar el intestino del lactante. 
Factores de crecimiento y desarrollo: pueden actuar
favoreciendo estos procesos en determinados tejidos.)(3)
Bibliografía
1. Olagnero G, Barretto L, Terraza R,
Wiedemann A, Poy M, López L. Alimentación de la mujer en período de lactancia:
una revisión. Artículo Orig Actual en Nutr. 2017;18:99–105.
2. Ares Segura S, Arena Ansótegui J,
Díaz-Gómez NM. La importancia de la nutrición materna durante la lactancia,
¿necesitan las madres lactantes suplementos nutricionales? An Pediatr
(Barcelona, Spain 2016). 2016;84(6).
3. Aréstegui RU. LACTANCIA MATERNA ExCLUSIvA
¿SIEMPRE? Rev Peru Ginecol y Obstet. 2014;(foto 1):171–6.
4. Tarquino S, Jorndan de Guzman M, Angus E.
Guía alimentaria para la mujer durante el período de embarazo y lactancia.
2014;72lap. Available from:
https://www.minsalud.gob.bo/images/Libros/DGPS/PDS/p345_g_dgps_uan_GUIA_ALIMENTARIA_PARA_LA_MUJER_DURANTE_EL_PERIODO_DE_EMBARAZO_Y_LACTANCIA.pdf






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