La dieta y/o el estado nutricional de la madre antes y durante el
embarazo se constatan en los últimos años como uno de los factores ambientales
más influyentes tanto en el desarrollo fetal como en el potencial reproductivo
de la mujer, así como en el estado de salud de la descendencia. (1)
Habría que
analizar el papel
clave que desempeñan
las primeras fases
del proceso de
gestación o periodo preconcepcional: preconcepción, concepción,
implantación, placentación y embriogénesis; puesto que representan etapas
críticas para los resultados del desarrollo fetal, el
hecho de que un número elevado de mujeres que se quedan embarazadas no son
conscientes de ello hasta pasadas las primeras semanas del primer trimestre,
periodo en el cual ya se han dado lugar procesos esenciales del desarrollo
fetal, por lo que la primera posible intervención ya sería tarde para eliminar
determinados factores de riesgo
Dentro del periodo preconcepcional, tiene especial relevancia el periodo
preconcepcional, puesto que, si se entiende el embarazo como una serie de
etapas que se suceden en el tiempo, los hábitos alimentarios antes de la
concepción estarían estrechamente relacionados no sólo con el estado de salud
general materno, sino inevitablemente con su capacidad reproductiva.(1)
NECESIDADES ENERGETICAS
ENERGIA
La energía aportada
por la dieta debe ser la adecuada a las necesidades energéticas según la edad y
la actividad física diaria. La ingesta energética diaria debe permitir mantener
o alcanzar el peso adecuado para la talla que puede estimarse mediante el
Índice de Masa Corporal.
Cuando el IMC
esté por debajo o en exceso de los normal, se debe intentar corregir en el
período de preconcepción. Así, la ingesta energética diaria debe permitir
mantener o alcanzar el peso ideal.(2)
El aporte de energía de la dieta debe ser igual al gasto energético y debe corregirse de acuerdo con el factor de actividad de cada mujer que desee estar embarazada.
Gasto
energético total = Gasto Energético en Reposo x Factor de Actividad
AGUA
El porcentaje
corporal de agua en el nacimiento es de aproximadamente un 80%, disminuye a lo
largo de la vida hasta alcanzar el 65% en la vejez. Sin embargo, no existe en
nuestro organismo un mecanismo eficiente de almacenamiento hídrico corporal por
lo que debemos realizar aporte constante de líquidos para mantener los niveles
estables.
Un estado
óptimo de hidratación es fundamental para alcanzar un buen estado de salud y
bienestar. Una disminución ligera de los niveles de hidratación puede determinar
trastornos que van desde dolores de cabeza, disminución en el rendimiento
físico y mental, confusión, calambres musculares, deterioro del funcionamiento
renal y, en casos de deshidratación severa, incluso provocar la muerte.
En nuestra
dieta, del total de agua que ingerimos, cerca de un 20%-30% es suministrada por
alimentos sólidos, mientras que el resto, un 70%-80% es aportado por líquidos y
bebidas
NECESIDADES DE MACRONUTRIENTES
Recomendaciones:
0,8-1 g/kg peso/día
Función:
1. la formación y reposición de
diferentes estructuras corporales (huesos, músculos, entre otras).
2. función inmunológica, hormonal
y enzimática.
HIDRATOS DE CARBONO
Son la fuente de energía de las células del organismo. Los hidratos de carbono de la dieta provienen de los vegetales (cereales, tubérculos, azúcar, entre otros) y se clasifican en digeribles (simples o azúcares y complejos o féculas) y no digeribles o fibra.(2)
LIPIDOS
Se debe
moderar el consumo de grasas saturadas si es excesivo, incentivar la elección
de aceite de oliva en el consumo habitual y cuidar el aporte de ácidos grasos
esenciales y ácidos grasos omega-3 que son de especial interés en el período
preconcepcional, embarazo y lactancia. Las grasas deben aportar entre el 30-35%
de las calorías totales de la dieta. (2)
El estilo de
vida actual y los cambios en la alimentación han llevado a que una gran
proporción de mujeres tenga una ingesta de DHA baja. Por esta razón, y para
garantizar un buen estado nutricional y unas reservas adecuadas de DHA en la
mujer al inicio del embarazo, se recomienda cuidar la ingesta de este
nutriente, presente en pescado azul y frutos secos, en todas aquellas mujeres
que deseen quedarse embarazadas.
NECESIDADES DE MICRONUTRIENTES
Las vitaminas son nutrientes esenciales para la vida de especial importancia en la etapa preconcepcional, en especial en mujeres de bajo peso o de edad inferior a 18 o superior a 35 años. Cabe destacar la importancia de determinadas vitaminas en el período de preparación para el embarazo.
Son elementos que el organismo no puede sintetizar, salvo la vitamina K que se produce por las bacterias intestinales, por lo tanto, son necesarias en la dieta. Se encuentran ampliamente distribuidas en los alimentos, con lo que una dieta suficiente, variada y equilibrada cubre de modo satisfactorio sus necesidades. Sin embargo, se debe poner especial cuidado en cubrir estas necesidades en el periodo de preparación al embarazo. Dietas restrictivas o necesidades aumentadas (por ejemplo, por prácticas deportivas) en periodos anteriores al embarazo no aseguran un estado nutricional correcto.
MINERALES
Al igual que en el caso de las vitaminas, una ingesta inadecuada de minerales antes del embarazo puede influir en el estado nutricional, en especial en adolescentes o en mujeres que han seguido dietas restrictivas.
·
Calcio: El 99% de este
mineral en el cuerpo forma parte del esqueleto óseo, reemplazándose un 20% cada
año. En la preparación para el embarazo se debe conseguir una máxima retención
de calcio en los huesos.
·
Hierro: El hierro es un
elemento mineral esencial para la vida ya que es un componente funcional de la
hemoglobina circulante y de la mioglobina presente en el músculo, así como de
otras proteínas tisulares de gran importancia fisiológica para la respiración
celular.
·
Zinc: El zinc es un elemento
esencial para la vida por ser cofactor de numerosas enzimas, algunas implicadas
en la replicación de los ácidos nucleicos, el material de la herencia. En los
animales de experimentación, la ausencia de zinc en la dieta tiene efectos
teratogénicos que afectan al sistema nervioso central y al esqueleto. Por otra
parte, dietas deficientes en zinc dan lugar a crecimiento intrauterino
restringido, parto pretérmino, atonía uterina postparto y alteraciones de la
conducta y de la capacidad de aprendizaje de la descendencia.
·
Yodo: El yodo es un
micronutriente esencial para el desarrollo neurológico del feto que sólo puede
recibirlo a través del consumo que realice la mujer embarazada.
· Cobre: En modelos experimentales el déficit de cobre materno causa infertilidad, aborto y muerte fetal. No obstante, no se ha demostrado que en la gestación humana exista deficiencia de este metal.
CONCLUSIÓN
Las mujeres en
edad fértil deben adoptar un estilo de vida para optimizar la salud y reducir
el riesgo de defectos de nacimiento, el desarrollo fetal óptimo, y los
problemas crónicos de salud en la madre y del niño. Así, una dieta saludable y
unos niveles adecuados de actividad física pueden ayudar a las mujeres a
alcanzar y mantener un peso corporal óptimo antes de quedarse embarazadas, ya
que las mujeres con un índice de masa corporal de entre antes del embarazo
tienen más posibilidades de tener un embarazo y un parto sin complicaciones,
con un menor riesgo de complicaciones negativas, como un parto largo y una
cesárea.
BIBLIOGRAFÍA
1.
Fernandez L, Soriano J, Blesa J.
La nutrición en el periodo preconcepcional y los resultados del embarazo. Rev
Española Nutr Humana y Dietética [Internet]. 2016 [citado el 1 de junio de
2021]; Disponible en: https://renhyd.org/index.php/renhyd/article/view/143/153
2.
consejo general de colegios
oficiales de farmacéuticos. Educación Nutricional en la Etapa Preconcepcional,
Embarazo y Lactancia [Internet]. ACV Ediciones; [citado el 1 de junio de 2021].
Disponible en: https://www.portalfarma.com/Profesionales/campanaspf/categorias/Documents/PLFIV_COL_R119_MATERIAL_FORMATIVO_CAMPANIA.pdf










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