viernes, 11 de junio de 2021

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES DURANTE EL TERCER TRIMESTRE DE EMBARAZO

Es bien conocido por todos que la afirmación «la mujer embarazada ha de comer por dos» no es casi nunca cierta. Pero lo que sí es cierto es que la mujer embarazada y la lactante deben seguir unas recomendaciones dietéticas que se refieren tanto a la cantidad como a la calidad de los alimentos que debe ingerir. El mantenimiento de una alimentación correcta durante el embarazo y la lactancia son esenciales para conseguir una salud óptima del futuro hijo y la propia madre, así como para aliviar algunos de los trastornos frecuentes durante el embarazo.(1)(2)


Son las últimas semanas de gestación y durante las mismas el bebé culmina de desarrollarse, pero, sobre todo, gana peso preparándose para el nacimiento y madura diferentes órganos. Entonces por ello se recomienda lo siguiente:

Recomendaciones energéticas

Durante el embarazo debe producirse un aumento paulatino de la ingesta energética total. En los últimos 3 meses del embarazo los requerimientos de energía aumentan 300 kcal por día. (1)(2)

En este período, el gasto energético para la realización de actividad física es generalmente menor. Si la madre no ingiere suficientes alimentos y sus reservas lipídicas son bajas, el feto crece más lentamente y el niño puede tener bajo peso al nacer. (tabla 1) (1)(2)

 

Proteínas

Las proteínas son nutrientes con una función esencialmente plástica, imprescindibles para la formación del feto y para permitir el crecimiento de estructuras maternas como el útero. La ingestión de alimentos ricos en proteínas debe aumentar principalmente en los 3 últimos meses del embarazo, de forma que una restricción en este período puede repercutir en el crecimiento fetal. Las principales fuentes de proteínas en nuestra dieta son la leche y los productos lácteos, carnes, pescado y huevos, como proteínas de origen animal; y los cereales, el pan, las legumbres y las patatas, como proteínas de origen vegetal. Para asegurar un elevado valor biológico, se recomienda mantener una relación entre las proteínas animales y vegetales igual a 1. (tabla 1) (1)(2)

Hidratos de carbono

La principal función de los hidratos de carbono o glúcidos es la de proporcionar energía. Las recomendaciones respecto a su ingesta no varían durante el embarazo, y deben ser por tanto la principal fuente de energía para la mujer gestante en el tercer trimestre de embarazo (50-60% de la energía total). Hay dos tipos de glúcidos en la dieta: los glúcidos simples o azúcares, y los glúcidos complejos, el más importante de los cuales es el almidón. La cantidad de azúcares o glúcidos de digestión rápida no debe exceder el 10% de las kilocalorías totales, lo que equivale a unos 50 g de azúcar (unos 10 terrones). Se recomienda, sobre todo, vigilar la ingesta de bebidas y refrescos azucarados (un vaso de una bebida de cola o gaseosa aportan 25 g de azúcar) y tomar en todo caso el azúcar o dulces al final de las comidas en lugar de entre comidas o en ayunas, ya que en estas condiciones la sacarosa se comporta como un glúcido de digestión lenta. También hay que evitar la ingesta excesiva de fruta, que aporta cantidades de azúcar (fructosa) importantes. (tabla 1) (1)(2)


Lípidos

Durante la gestación y sobre todo en este último tercer trimestre de embarazo se deben seguir las recomendaciones generales sobre la ingestión de lípidos que se realizan a la población normal, es decir, controlar la ingestión de lípidos de origen animal, que proporcionan ácidos grasos saturados, y aumentar los lípidos de origen vegetal, que proporcionan ácidos grasos poliinsaturados (como el linoleico y el linolénico, compuestos esenciales para el hombre, ya que no los puede sintetizar y deben ser ingeridos en la dieta). (tabla 1) (1)(2)

También es aconsejable potenciar durante el embarazo y sobre todo en este último tercer trimestre de embarazo, el consumo de alimentos que aportan ácidos grasos poliinsaturados omega3, como las nueces, ricas en ácido alfalinolénico, y el pescado azul (caballa, arenque, salmón, sardinas), rico en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga, como el ácido docosahexanoico (DHA). (1)(2)

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 forman parte de las membranas celulares. Se acumulan especialmente en el cerebro y la retina, y su aporte es esencial durante el tercer mes de gestación, cuando tiene lugar el desarrollo del cerebro. (tabla 1) Numerosos estudios han demostrado una asociación positiva entre los niveles de ácido docosahexanoico y el desarrollo intelectual y visual del recién nacido. Otros consejos en relación con la ingesta de lípidos a seguir durante el tercer trimestre de embarazo son: (1)(2)

– Vigilar el consumo de alimentos que contienen cantidades importantes de grasa: leche entera, croissants y otros productos de bollería, embutido, determinados quesos, pasteles, etc.

– Utilizar aceite de oliva, preferentemente en la cocina, u otros aceites vegetales como el de girasol.

– Evitar las frituras, ya que contribuyen a las molestias digestivas en la embarazada. (1)(2)

Minerales

·         Calcio

Durante el embarazo se produce un paso activo de calcio de la madre al feto a través de la placenta. El calcio, que es necesario para la formación del esqueleto, procede de los alimentos que ingiere de la madre y de sus propias reservas óseas de calcio. (tabla 1) Para evitar un desgaste excesivo de las reservas de calcio de la madre es imprescindible asegurar un correcto aporte de este mineral en la dieta. Esta ingesta de calcio equivale a consumir en un día los siguientes alimentos: (1)(2)

– 1/2 litro de leche.

– 2 raciones de queso (unos 50 g en total).

– 1 yogur. – 1 ración de legumbres o verduras.

– 3 piezas fruta.





– 5-6 almendras o avellanas (alimentos ricos en calcio) Junto con el calcio, es importante vigilar también la ingesta de magnesio, mineral que se encuentra en alimentos como las legumbres, frutos secos, ciruelas, higos, dátiles, etc. (1)(2)

·         

      Hierro

En principio, los requerimientos de hierro de la mujer embarazada pueden satisfacerse por medio de la dieta. Sin embargo, el médico puede prescribir suplementos de hierro para aquellas mujeres que desarrollen anemia por déficit de hierro, ya que la anemia puede causar bajo peso del niño al nacer o provocar que éste desarrolle un déficit de hierro durante el primer o segundo año de vida. (tabla 1)(1)(2)



Vitaminas

·         Ácido fólico

Una ingesta adecuada de ácido fólico es fundamental hasta la duodécima semana de embarazo, ya que esta vitamina es esencial para la prevención de los defectos del tubo neuronal en el recién nacido. Muchos autores recomiendan, además, la suplementación con ácido fólico durante todo el embarazo en el caso de mujeres con síntomas de malnutrición, embarazo múltiple o que padecen anemia. Asimismo, se recomienda en todos los casos la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico, como son las verduras (brécol, coliflor, acelgas, espinacas), las legumbres (garbanzos) y frutas. (tabla 1) (1)(2)

Por ser el ácido fólico sensible al calor, se recomienda lo siguiente:

– Tomar ensaladas y frutas.

– Cocer las verduras al vapor.


– No recalentar las comidas

·         Vitamina A

Esta vitamina es esencial para una buena salud, y sus requerimientos aumentan, de hecho, durante el tercer trimestre de embarazo y la lactancia. Sin embargo, ingestas muy elevadas de esta vitamina se han asociado a defectos en el recién nacido. Es por eso que se recomienda que las mujeres embarazadas no tomen suplementos de vitamina A si no es bajo supervisión del médico. En lo que respecta a la alimentación, se recomienda no abusar de ciertos alimentos como el hígado y el paté, ya que contienen cantidades muy elevadas de esta vitamina. (1)(2)












Vitamina D 

Está íntimamente relacionada con el calcio, y es también esencial para el desarrollo óseo del niño. Entre los alimentos más ricos en vitamina D se encuentran el pescado (salmón, sardinas y arenques) y los huevos, aunque en nuestro país la principal fuente de vitamina D sigue siendo la exposición controlada a la luz del sol. (1)(2)


Beber un mínimo de dos litros de agua cada día para favorecer la hidratación de la madre y también para optimizar la circulación sanguínea y con ella la oxigenación de todo el cuerpo incluido el cuerpo del bebé en desarrollo. Recordemos que podemos beber líquidos pero también existe agua en los alimentos sólidos que ayudan a lograr una adecuada ingesta de agua cada día. (1)(2)



Bibliografia:

1.          Rodriguez M. Recomendaciones dietéticas en el embarazo y la lactancia. Bol Acad Nac Med BAires [Internet]. 2015;(supl):29–37. Available from: https://pesquisa.bvsalud.org/portal/resource/pt/lil-184646

2.          Sanchez A. Guía de alimentación para embarazadas. Medica Diet [Internet]. 2015;44. Available from: https://www.seedo.es/images/site/Guia_Alimentacion_Embazaradas_Medicadiet.pdf


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Muchas gracias por su comentario, lo tendremos en cuenta

MUCHAS GRACIAS