En esta etapa de la vida se establecen las
preferencias alimentarias individuales, que tradicionalmente estaban
determinadas casi exclusivamente por los hábitos familiares. Éstos dependen de
muchos factores, como la accesibilidad a los alimentos dependiendo del costo de
los mismos y de los ingresos de las familias, las tradiciones culturales y el
grupo socioeconómico del niño. Empieza la etapa escolar y el crecimiento
longitudinal es un poco más lento (5-6 cm/año) y la ganancia de peso es de
3-3,5 kg/año. Paralelamente, continúa la maduración de órganos y sistemas.
Transcurridos los dos primeros años de vida del niño, correspondientes al
periodo de crecimiento acelerado, se pasa a la etapa de crecimiento estable en
la edad preescolar (3-5 años) y escolar (desde los 6 años al comienzo de la
pubertad). El crecimiento longitudinal en el preescolar es de 6-8 cm/año y el
incremento ponderal de 2-3 kg anuales. En el escolar, el crecimiento
longitudinal es un poco más lento (5-6 cm/año) y la ganancia de peso es de
3-3,5 kg/año. Paralelamente, continúa la maduración de órganos y sistemas.
Recomendaciones de 5-6
años
- Evite utilizar a los alimentos como
premio o castigo, el niño debe adquirir el valor real del alimento (nutrir).
- Es mejor que ofrezca raciones
pequeñas, felicitarle por haberlo tomado y dejar que repita si es el deseo del
niño.
- Poner demasiada comida en el plato y
forzarle a acabarla no es una buena técnica. El comedor escolar es importante
en el aprendizaje de hábitos nutricionales. Infórmese de los menús del colegio
para planificar y completar una alimentación variada con el resto de las
comidas realizadas en el hogar (cenas y fin de semana).
- La actividad física en esta edad
está centrada en juegos activos pero es recomendable que realicen también
alguna actividad estructurada cómo natación, danza.
Recomendaciones de 7
años
En esta edad, los niños se encuentran en un
periodo de crecimiento estable, habiendo madurado sus órganos y sistemas. Entre
ellos existen grandes diferencias en la actividad física, lo que condiciona
amplias variaciones en las necesidades de energía y en la cantidad de alimentos
que son capaces de comer. Van logrando progresivamente cierto grado de
independencia familiar. Los hábitos alimentarios que se aprenden en esta época,
se mantendrán hasta la edad adulta.
Se recomienda
- Realicen tres comidas al día (desayuno, comida y cena) y dos tentempiés no muy abundantes (media mañana y merienda).
- La realización de menús sanos que contengan gran diversidad de alimentos de todos los grupos, permite el aprendizaje de hábitos alimentarios correctos.
- Los gustos y hábitos alimentarios y de estilo de vida se educan y aprenden. Los niños copian las costumbres de los familiares, así que debe “predicar con el ejemplo”.
- Consuman alimentos ricos en fibra 2-3 veces al día (verduras, hortalizas, frutas, legumbres, frutos secos y productos integrales).
- Es importante realizar una ingesta adecuada de calcio, con un mínimo de dos raciones al día de leche o derivados lácteos (yogur principalmente), para permitir un correcto crecimiento y prevenir la osteoporosis en la edad adulta.
- Utilice diversas técnicas culinarias. Las más adecuadas son las que aportan poca grasa. Puede cocinar al vapor, hervir, escalfar, cocer al horno o a la parrilla ó a la plancha. Es preferible usar aceite de oliva, sobre todo para freír ya que tolera temperaturas muy altas sin alterar su composición.
- Límite la ingesta de:
- Zumos envasados y bebidas gaseosas.
- Caramelos, bollería industrial, chocolates, dulces y postres comerciales.
- Comidas precocinadas y “comida basura” por contener grasa poco saludable.
- Controle las influencias externas como la publicidad de alimentos. Enséñele a su hijo a escoger correctamente los alimentos y a limitar el efecto de esta presión.
Las necesidades energéticas van variando a lo largo de las diferentes
etapas de la vida, y esto implica la necesidad de adaptar la ingesta para hacer
frente a estas variaciones. Las recomendaciones para los niños entre 4 y 8
años, son: 1.200-1.800 kcal/día, las proteínas cumplen principalmente un papel
en el crecimiento y en el mantenimiento de la estructura corporal. Una dieta
equilibrada debería proporcionar entre un 11 y un 15% de la energía total como
proteínas, grasa en una fuente importante de energía, soporte para trasportar
vitaminas liposolubles y proveedor de ácidos grasos esenciales (a-linolénico-omega 3, y linoleico-omega 6). La ingesta total de grasa esta
entre el 25 y 35% para niños de 4 a 18 años. Los ácidos grasos esenciales
deberían constituir el 3% del total de la ingesta de energía diaria y las grasas
saturadas menos del 10% del total. El consumo de colesterol debe ser menor de
300 mg/día y la ingesta de grasas trans debe ser lo más baja posible.
Fuente: universidad Autónoma. Madrid. España 2015
Fuente: universidad Autónoma. Madrid. España 2015
En esta etapa el niño se encuentra creciendo y desarrollando sus funciones de todo el organismo. Es importante que consuman alimentos saludables para que puedan tener un buen rendimiento escolar y crecimiento en forma saludable, manteniendo un peso adecuado para su talla y edad. En esta etapa de la vida continúa la formación de hábitos, por lo que es muy importante evitar los alimentos poco saludables y ayudarlos a comer los alimentos más sanos para que estos sean parte de su alimentación toda la vida.
- Polanco Allué I. Alimentación del niño en edad preescolar y escolar. An Pediatr Monogr. 2005;3(1):54–63.
- Guías de alimentación del niño preescolar y escolar. Arch. Pediatr. Urug. 2014 Jun; 75( 2 ): 159-163. Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-12492004000200010&lng=es
- Recomendaciones nutricionales para la población cubana, 2008 Estudio multicéntrico. Rev Cubana Invest Bioméd. 2009 Jun, 28( 2 ). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03002009000200001&lng=es.



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